El Desembarco es la cadena de hamburguesas artesanales más grande del país, cuenta con 48 locales y 10 en obra. Además, tiene tres sucursales en Miami, Estados Unidos. Vende unas 200.000 hamburguesas por mes, casi cinco por minuto.
El Desembarcó nació de la mano de Julio Gauna quien emprendió su propia aventura con apenas $300 en el bolsillo y una chispa de sueños en el corazón. Dejó atrás su hogar en Mar del Plata y partió hacia Buenos Aires. Primero comenzó trabajando como mesero y en 2017 decidió crear “El Desembarco”, una hamburguesería que no solo ofrecería comida, sino una experiencia, una explosión de sabores. Este lugar se convirtió en un refugio para todos aquellos que anhelaban algo distinto, algo auténtico.
El nombre de local -El desembarco- no fue elegido al azar. Todo alude a los barcos, el entorno en el que se crio Julio en la Base Naval de Punta Alta: “Toda mi vida estuve relacionada con la Armada. Nuestras hamburguesas se llaman San Antonio, General Belgrano, Santísima Trinidad… que son todos barcos de la Armada Argentina”.
Gracias a una convocatoria en Facebook, el día de la apertura, en junio de 2017, había dos cuadras de cola. “Un éxito rotundo”, pensó Gauna. Menos de un año después, “estaba fundido”, a punto de rematar el local.
“Eso fue el menospreciar la gastronomía, no saber lo que es la constancia. Trabajaba muchísimas horas, pero no sabía de procesos, procedimientos… la verdadera historia del argentino que trabaja, vende y piensa que la plata que está en la caja es de él”, sostuvo.
Con la ayuda del Club del Bajón, Gauna se sumergió en el mundo de Instagram y comenzó a “darle importancia al marketing digital”. Hoy en día tiene su propio equipo de Marketing Interno que impulsa el posicionamiento de la marca con la mejor gerente de todo el sector con una amplia experiencia en gastronomía.
Una chef que conocía, Mariela, le ayudó a mejorar la recetas y poner orden en su cocina: le habló de inventarios, costos, rendimientos. Gauna también le apostó fuerte al delivery a través de la empresa Glovo. La comisión era alta, pero le sirvió. ¨Para diciembre de 2019, éramos la segunda hamburguesería con más ventas online de la Argentina¨, dijo. Julio logró no solo salvar su local, sino que abrió un segundo. Y un tercero. Y así siguió creciendo hasta tener siete hamburgueserías antes de la pandemia.
El Desembarco fue alguna de las empresas que lograron crecer mientras la gente estaba en casa, gracias a las apps y el delivery. Con tantos locales, llegó el momento de estandarizar la producción para poder mantener la calidad del producto. “Yo no uso conservantes, no uso aditivos, no congelo. Porque si vos congelás la carne se cristaliza y se pierden los jugos, se deshidrata. Todo lo hacemos a diario”, explicó Gauna.
El menú ofrece unas 20 variedades de hamburguesas, además de milanesas, sándwiches, hot dogs, propuestas veganas y gluten free y una selección de cervezas artesanales.
Al contar ya con un consolidado equipo operativo integrado por personas con amplia trayectoria, un centro de producción y camiones propios, Gauna pensó en abrir franquicias, primero con conocidos, luego con inversores que ponen entre US$60.000 y US$80.000 para tener un local.
“De la noche a la mañana tenía 18 locales, pero no sabíamos cómo manejarlos”, reconoció. Entonces sumaron a un gerente reclutado en una de las mayores cadenas mundiales de hamburguesas. “Hicimos manuales, mejoramos procesos…”, y siguió creciendo.
Gracias a las franquicias, El Desembarco ya está presente en siete provincias, pero Gauna espera estar en 10 cuando termine el año. Entre sus próximos desembarcos, estarán Chubut, Jujuy y Chaco.
“Queremos llevar nuestra experiencia a cada rincón de Argentina”, afirmó Gauna, que también logró el desafío de poner pie en Estados Unidos, con tres locales en Miami, donde marcó la diferencia con su “producto artesanal y con carne 100% argentina”.
El secreto del crecimiento
El secreto del éxito radica así en mucho trabajo. “Vender una franquicia es fácil. Lo difícil es mantenerla. Lo difícil es no cerrar locales. Para eso hay que estar muy detrás. Vendemos una experiencia, que haya mozos para que la gente se sienta y esté atendida”, afirmó.
Para seguir creciendo en un contexto económico adverso, la clave es la atención, sostuvo: “Hoy más que nunca en Argentina, donde el que salía tres o cuatro veces por mes ahora sale una sola, para que nos elija a nosotros tiene que ser una experiencia espectacular”.
Gauna sueña a lo grande, quiere ensanchar el mapa. Ya se puso una meta: 200 locales para 2027. “Mi objetivo es seguir creciendo, quiero tener la mejor hamburguesería, quiero llegar a todos lados, quiero desarrollarme en Estados Unidos, llegar a Europa”.
Más Info: https://eldesembarco.com/



