Existen diferentes tipos de franquicias según el grado de madurez y expansión del negocio. Las franquicias emergentes son aquellas que recién se han estructurado como tal y que pueden contar entre 2 a 5 tiendas, mayormente propias (sucursales) o con alguna pseudo franquicia o, que están en sus primeras etapas de desarrollo y aún no han alcanzado un alto grado de reconocimiento y presencia en el mercado. Las consolidadas son aquellas que tienen ya mucha antigüedad, marca posicionada, muchas franquicias y un modelo de negocio más probado. Canudas, Profesionales en Franquicias, te cuentan los desafíos y las virtudes de las franquicias emergentes.

Retos de las franquicias emergentes:

Menor reconocimiento y confianza. Las franquicias emergentes al tener una menor presencia y reputación en el mercado pueden tener dificultad para la captación de potenciales franquiciados, ya que, al no contar con una trayectoria afianzada, pueden generar más dudas e incertidumbres, que pueden preferir apostar por negocios más seguros.

Mayor dependencia y vulnerabilidad. Las franquicias emergentes dependen en gran medida del éxito y la solvencia del franquiciante, que puede tener poca capacidad o experiencia suficientes para gestionar y apoyar a la red de franquicias. Además, pueden ser más vulnerables a los cambios del entorno, a las crisis económicas y a la aparición de nuevos competidores.

Virtudes de las franquicias emergentes:

Mayor innovación y diferenciación. Las franquicias emergentes suelen ofrecer productos o servicios novedosos, que responden a las necesidades y preferencias de los consumidores actuales. Esto les permite destacarse frente a la competencia y atraer a un público más amplio. Un ejemplo de esto son los cafés de especialidad, que han crecido un 20% anual en Argentina en los últimos años.

Mayor flexibilidad y adaptabilidad. Las franquicias emergentes tienen una estructura más sencilla y menos rígida que las consolidadas, lo que les permite adaptarse mejor a las condiciones del mercado, a las demandas de los clientes y a las características de cada zona. También tienen más margen de negociación con el franquiciante, que puede estar dispuesto a modificar algunos aspectos del contrato para facilitar la expansión de la red.

Por ejemplo, en una gran compañía hablas con algún colaborador del equipo de franquicias, y es probable que solo conozcas al dueño (si no es un fondo de inversión) en la firma del contrato. En las emergentes hablas con el titular y aprovecharás la flexibilidad que las grandes no te darán, porque si no eres tú, será otro.

Menor inversión. Las franquicias emergentes suelen requerir una inversión inicial más baja que las consolidadas, ya que tienen menores costos de instalación, equipamiento, publicidad y canon de entrada y royalties. Además, al ser negocios más nuevos, tienen menos probabilidades de sufrir una saturación del mercado o una pérdida de interés por parte de los consumidores.

Independientemente que esté de acuerdo o no, los cánones de entradas de las emergentes suelen ser más bajos porque tienen necesidad de crecer y no quieren que éstos actúen como barrera de entrada.

Más disponibilidad de Ubicaciones: Las consolidadas, al contrario que las emergentes, tienen muchos territorios ocupados, por lo cual un interesado en determinada marca bien posicionada no puede elegir la zona que quiera, se debe adaptar a la que esté libre.

Trato más personalizado:  Sobre todo con los titulares de las franquicias, mas del 90% de las compañías en nuestros países son empresas familiares. Cuanto más grande es la red de franquicias, más intermediarios tendrás antes de llegar a los dueños. En cambio, en las franquicias que están creciendo, casi siempre hablas con ellos.

Exclusividad de venta en las tiendas: en sus comienzos las marcas solo venden sus productos en sus locales propios o franquiciados (también on line), pero a medida que esas marcas crecen, los canales de distribución de productos se agrandan.

Participación de los franquiciados en la toma de decisiones: En las franquicias emergentes, los franquiciados pueden tener una voz más significativa en la evolución del negocio, lo que puede ser un punto de venta importante.

Rápida toma de decisiones: En comparación con las franquicias consolidadas que a menudo tienen procesos burocráticos más extensos, las emergentes pueden implementar cambios y mejoras de manera más rápida y eficiente.

A la hora de considerar invertir en una franquicia, es recomendable tener presente estas ventajas y desafíos de las franquicias emergentes. Realiza la prueba fáctica de consultar, de reunirte, de ver cómo te atienden, de negociar, de cuán importante te hacen sentir con ambas categorías de franquicia. Recuerda que el éxito de una franquicia depende en gran medida de la calidad de la relación entre el franquiciante y el franquiciado.

(*) Por Carlos Canudas.